A veces, los libros también nos encuentran
Desde que tengo Epifanía, he tenido la fortuna de conversar con clientes, amigos y muchas personas que han pasado por nuestra tienda física. Y, como era de esperarse, hemos hablado de algo que aquí amamos: los libros.
Es muy interesante descubrir lo variados que son nuestros gustos, pero también resulta enriquecedor conocer la amplitud del mundo literario y las distintas perspectivas que cada persona tiene sobre los libros.
Desde mi experiencia como lector, siempre me ha gustado explorar. No encasillarme en un solo género literario, en un tipo de autor o en una temática específica, sino escuchar a las personas y descubrir cómo algunos libros han llegado a transformar sus vidas.
Entonces, ¿cómo elige Carlos sus lecturas?
En los últimos años, la respuesta se ha vuelto más sencilla y, a la vez, más bonita de lo que muchos podrían imaginar: dejo que los libros lleguen a mí.
¿Y cómo llegan?
A través de una conversación, mientras recorro una librería sin buscar nada en particular, hablando con amigos, libreros o personas que aman tanto como yo este mundo. Te puedo asegurar que algunas de las mejores lecturas que he tenido últimamente han llegado de esa manera.
En nuestro afán por tener el control de todo, creo que hemos ido perdiendo la capacidad de dejarnos sorprender, de permitir que las cosas sucedan y de disfrutar lo que aparece en el camino. Y considero que esa capacidad no solo es importante a la hora de elegir un libro, sino también en muchos otros aspectos de la vida.
A veces, no necesitamos buscar tanto. Basta con estar dispuestos a descubrir.
A veces, deberíamos dejarnos sorprender y permitir que los libros lleguen a nosotros.
En nuestra tienda física tenemos un espacio muy especial: un tablero en el que las personas escriben los libros que les han cambiado la vida. Cada recomendación guarda una historia, una experiencia y una razón por la que ese libro merece ser compartido.
Quizás, entre todos esos títulos, esté ese libro que todavía no sabes que necesitas leer. Ese que te haga ver algo de otra manera, que te deje una pregunta dando vueltas en la cabeza o que te permita descubrir algo nuevo sobre ti.
Quizás, entre esas recomendaciones, esté tu próxima Epifanía.